El gran fraude del alcoholimetro, un gran negocio para funcionarios corruptos

Ojo mucho ojo en el alcoholimetro.

Primero que nada, debes saber que el límite permisible en México es de 0.4 (el internacional es de 0.6).

Supongamos que te tomaste una copa de vino y un tequila, y te comiste unos tacos. Vas manejando, te toca el alcoholímetro, y por decente y honesto, les dices lo que bebiste. He aquí lo que sucede a continuación:

1. El encargado te pide que te bajes de tu auto.

2. Frente a ti, abre un empaque sellado y saca una boquilla nueva que coloca en el medidor.

3. Te pide que soples. (Para el ejemplo aquí mencionado, digamos que 1 tequila + 1 copa de vino + tacos = aprox. 1.8 de medición). MUCHO OJO, como saben que la gente se pone nerviosa…

4. Te pide que soples de nuevo. NO LO HAGAS, porque si vuelves a soplar, los primeros gases que emitiste se acumularán a tu segundo soplido y la medición será ahora de aprox. 3.6

5. Te pide que soples otra vez, si lo haces, entonces el aparato marcará 5.4

6. Imprime el ticket que emite el aparato, y con ello construyeron _ipso facto_ “pruebas” que demuestran que te pasaste del límite permitido.

Con el ticket impreso, ya valiste, porque te acabas de ganar unas vacaciones de 36 horas en “La Cárcel”. Claro que puedes pagar un amparo de $3,000 pesos para salir rápido, —pero eso NO te exime de tener que regresar a cumplir la totalidad de tus 36 horas—. Al investigar un poco sobre la
“Inducción a las sanciones administrativas” resulta que:
NADIE ESTÁ OBLIGADO A SOPLAR MÁS DE UNA VEZ…y mucho menos con la misma boquilla.

En todo caso tienen que abrir una nueva boquilla para no acumular medidas. Pero recuerda sólo pueden pedirte que soples UNA VEZ.

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